¿Debacle del Cine? Reflexiones y alternativas.

La reciente noticia que acaparó todos los medios de comunicación sobre el cierre de las míticas salas de los Renoir y el fin de la actividad de la distribuidora Alta Film, puso a colación el sempiterno debate del abandono de los espectadores de las salas de cine. Una problemática que ya se venía fraguando desde hace tiempo. Pero, ¿Por qué? ¿Por qué los espectadores están dejando de ir al Cine? Pero, un momento ¿Es eso cierto? ¿De verdad que el espectador medio ha dejado de consumir cine en las salas o bien Lo Imposible, que batió todos los records de público el pasado año, fue un mero espejismo? ¿No es posible que esa deserción venga principalmente por parte de los asistentes que solían ocupar las salas en VOSE? Supongo que un poco de todo. Si, es verdad que el consumidor destina menos ingresos a este tipo de ocio pero también es verdad que los blockbusters, el cine palomitero, siguen comportándose como lo que son, grandes taquillazos.

Al igual que pasó en los años 50 con el nacimiento de la televisión, dónde la industria del cine se vio amenazada y se tuvo que poner las pilas ofreciendo formatos panorámicos y produciendo películas épicas que lucieran en pantalla grande, hace pocos años hubo una reacción por parte de Hollywood y se puso manos a la obra para fabricar espectáculos en formato 3D, técnica que por cierto nunca ha terminado de cuajar…

De todas maneras, el sector está tocado y en entredicho y creo que es necesario un cambio y una reflexión más a fondo y una adaptación por parte de la industria a los nuevos tiempos, para recuperar esa comunión entre salas de cine y público. El trabajo tendrá que venir por parte de la industria, en estos momentos el público creo que tendrá cosas más importantes en las que reflexionar…

Altafilms_logo-e1271789196652Alta Films era y es una institución respetada dentro del sector y siempre ha transmitido una sensación de respeto y cuidado con su producto. Películas españolas, europeas e indies han gozado de una notable distribución gracias a la entrega y dedicación de sus empleados.  Proyecciones en versión original con subtítulos hacían las delicias de ese público que no concibe una película doblada ya que desvirtúa totalmente la propia versión de su director. Y aunque algunas otras empresas seguirán ejerciendo esa labor, caso de Golem o Vértigo, es una desgracia que una de ellas se desmorone ya que supondrá una oferta menos dentro del sector.

También hay que ser realistas. Es difícil competir en un país donde siempre ha reinado el doblaje y dónde la gran mayoría de películas independientes, europeas o españolas y las copias en versión original siempre han sido excepciones de la cartelera. La crisis e Internet han terminado por rematar la faena.

SalasVacías

Una de las razones de mayor peso de ésta debacle parece que reside en el coste excesivo de las entradas. En este panorama desolador dónde no paran de surgir ERE’s y no cesan de anunciar el cierre de empresas, la gente tiene cada vez menos poder adquisitivo y buscan la oferta más barata para sus momentos de ocio. El coste de la vida en general ha subido y el precio de las entradas sigue siendo una cantidad importante, pero yo me pregunto ¿Es posible conseguir una actividad de ocio más barata (conciertos, teatro, fútbol, discoteca, restaurantes…)? Supongo que si y no, todo es una cuestión de prioridades.

Ahora, si comparamos el coste de una entrada de cine y la posibilidad de ver una peli gratis, entiendo que resulte caro. Lo importante es encontrar alternativas a lo que se nos está vendiendo. Me vienen a la mente los precios de las viviendas. ¿Se puso en su momento el grito en el cielo cuando la gente se veía obligada a hipotecarse por unas cantidades indecentes? Creo que no, ¿Por qué? Porque era lo que había. No existía alternativa. La gente asumía esos costes como si fueran derechos de lujo cuando en realidad eran de primera necesidad. Ahora parece que estamos pagando nuestra pasividad del momento.

También es verdad que los cambios han sido tan espectaculares estos últimos años, que prácticamente a todos nos ha cogido por sorpresa. Pero ¿Es posible que algunos no hayan sabido o no hayan querido verle las orejas al lobo…? Todavía recuerdo cuando el señor González Macho en su discurso de los premios Goya afirmó que Internet estaba lejos de ser el presente. ¿De verdad lo pensaba o no lo quería ver?

pirata

Nadie puede dudar hoy en día que Internet se haya convertido en un medio imprescindible en nuestro día a día y evidentemente para muchos, en una plataforma básica para acceder a películas que tardan horrores en estrenarse (y eso cuando llegan a hacerlo). Internet ofrece una alternativa y a coste cero.

No creo que el espectador de Alta Films haya sido un asiduo a rebuscar en la red en busca de nuevos títulos pero estoy seguro que muchos no habrán tenido alternativa constatando el excesivo retraso de algunos títulos importantes o de caché. Por poner un par de ejemplos, ¿Cómo es posible que un film como La Caza de Thomas Vinterberg tras su estreno mundial en Cannes llegase con un año de retraso a las carteleras españolas? ¿O una producción como Blue Valentine que luce los nombres de dos nominados al Oscar como Ryan Gosling y Michelle Williams se estrene después de casi 2 años!? Las empresas sus razones económicas tendrán pero el espectador cansado de esperar para ver si algún día la verá, es más que probable que se sienta obligado a paliar su impaciencia a través de otros medios.

BLUE VALENTINE POSTER 2

la-caza-poster-b

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Otra razón de esa deserción la podemos encontrar en la progresiva negligencia de algunas salas de cara a sus espectadores. ¿O es que empezamos a entrar en un círculo vicioso y a falta de público, menos trabajadores y menor es la atención? Cada vez se hace más difícil ver una película en plenas condiciones técnicas y con garantías de confort.  Rayaduras en las proyecciones en 35mm, encuadre incorrecto, sonido defectuoso… y cuando se trata de sesiones numeradas te apelotonan en asientos contiguos cuando el resto de la sala está medio vacía. Algunos espectadores no respetan el silencio de los demás y aparte de comer de forma poco discreta, parlotean como si estuvieran en un bar, – las salas abarrotadas de críos que proyectan pelis familiares, es otro cantar.

Ante semejante panorama y martirio, ¿No preferirá el espectador consumir en casa?, ¿Por qué aguantar semejante aberración si se tiene una alternativa? Se supone que en este tipo de salas el público que acude es más cinéfilo y por consiguiente exigirá una mayor calidad de condiciones cuando se siente en la butaca.

Todo parece indicar que la tendencia de los estrenos irá encaminada a una clara división entre blockbusters y films independientes de limitadísimo recorrido comercial. Las que están en el punto medio parece ser que tendrán cada vez mas difícil hacerse un hueco en la cartelera. Mientras tanto parece que exhibidores y distribuidores en nuestro país no han tenido más remedio que reaccionar donde más le duele ya que se empiezan a plantear seriamente el abaratamiento de las entradas de la taquilla. ¿Supondrá esto el resurgir de la industria?

entradasdeCine

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s