TECHO Y COMIDA: FRAGMENTO DE LA ESPAÑA QUE NO QUEREMOS VER

Película complicada, comercialmente hablando, pero muy actual, necesaria y comprometida con los tiempos que corren. El director jerezano Juan Miguel del Castillo nos trae su ópera prima, Techo y Comida, protagonizada por una excepcional Natalia de Molina, que poco a poco se va consagrando como actriz de nuestra cinematografía, llena de talento y versatilidad. 

Presentada en la pasada edición del Festival de Málaga, donde se convirtió en la película revelación, alzándose con el Premio a la Mejor Actriz y el Premio del Público, la película nos cuenta la historia de Rocío, madre soltera y sin trabajo, que malvive como puede. Temiendo perder la tutela de Adrián, su hijo de 8 años, intenta aparentar una vida normal. Pero la situación empeora cuando el propietario de la vivienda, agobiado también por las deudas, los denuncia por no pagar el alquiler. Ahora el tiempo corre en su contra y parece imposible encontrar una solución.

La crítica nacional destaca la desgarradora interpretación de la joven actriz, la realización honesta y sensible y el retrato valiente, realista y conmovedor que ofrece de una crisis que nos azota.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s